19 de febrero de 2021 8:28 AM

Papa importada Un golpe a la producción colombiana

Agricultores dicen que se están viendo afectados. Fedepapa advierte que hay desequilibrio en la balanza comercial.

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tiene 100.000 agricultores de papa, un tubérculo que se ha posicionado como uno de los más importantes de la canasta familiar. Sin embargo, hoy los paperos enfrentan una crisis a causa de las importaciones de papa precocida proveniente de Bélgica, Alemania y Holanda. En 2020, según cifras de la Federación Nacional de Cultivadores de Papa (Fedepapa), se importaron alrededor de 50.000 toColombianeladas de papa —siendo Bélgica, con el 59 %, el mayor proveedor de este alimento—, mientras que Colombia solo exportó alrededor de 1.500 toneladas. En el año 2017 Fedepapa inició un proceso de denuncia ante la autoridad de comercio por dumping en las importaciones de papa precocida congelada; es decir, denunciaron el ingreso al país de este producto a precios inferiores a los costos de producción. Así, en la Resolución No. 257 del 9 de noviembre de 2018 se demostró y se decidió imponer derechos antidumping definitivos a las importaciones de papas precocidas congeladas originarias de Bélgica, Países Bajos (Holanda) y Alemania. “La medida iba hasta noviembre de 2020. Nosotros, como los demandantes, teníamos hasta 4 meses antes para pedir la prórroga y que se realizara el impuesto ad-valorem (un impuesto calculado como porcentaje del precio de compra de un bien o servicio). El Ministerio de Comercio nos exigió otra información y en septiembre la entregamos. Estamos de nuevo en el proceso de estudio”, explicó a EL COLOMBIANO Germán Palacio, gerente de Fedepapa. Asimismo, Palacio agregó que cada kilo de papa congelada que se importa, desplaza entre 2 kilos y 2,5 kilos de papa en fresco (sin procesar): “Esto quiere decir que se están reemplazando alrededor de unas 130.000 toneladas de papa en fresco que, normalmente, eran negociadas con la industria nacional”, dijo. Actualmente el promedio de la producción de papa en el mundo está en 20,5 toneladas por hectárea y Colombia produce 21 toneladas por hectárea en promedio. La meta, según Palacios, es llegar, por lo menos, a las 23 o 24 toneladas. Sin embargo, las cifras siguen siendo inferiores, por lo que el panorama es difícil cuando se trata de competir con grandes productores en el mundo: Estados Unidos, el mayor productor de papa, con un promedio de 49 toneladas por hectárea; y Bélgica, con un promedio de 36 toneladas de papa por hectárea. Néstor Chavarría es un papero de Villapinzón, Cundinamarca, y hace parte de los agricultores que hoy hacen un llamado para que las importaciones de este tubérculo no sigan afectando a la producción nacional. “Lastimosamente esas papas que están llegando al país son más baratas y nos están afectando, porque la gente busca lo más económico, independientemente de que la calidad sea la más mala”, expresó Chavarría. Por su parte, Gonzalo Sánchez, agricultor de papa del municipio de Subachoque, Cundinamarca, afirmó que, aunque el sector de la agricultura no paró durante las cuarentenas, sí se vio perjudicado. “En 2020 la producción estuvo muy afectada: hubo heladas y un verano muy fuerte a mitad de año. La pandemia lo que hizo fue que aumentaran las áreas de cultivo y la oferta de la papa nacional; sin embargo, para la industria se seguía importando la papa para procesar y eso llevó a que muchos agricultores nos viéramos al borde de la quiebra”, apuntó Sánchez. Según Frozen Express, empresa colombiana dedicada al procesamiento de alimentos precocidos y congelados, y quienes hacen parte de la cadena de comercialización de la papa en el país, cada uno de sus proveedores de materia prima mantiene en promedio a unas 45 familias e impactan, de manera directa, a 1.800 familias de agricultores. Por esto, la empresa también se unió al llamado de promover la compra local y apoyar a los agricultores colombianos. EL COLOMBIANO consultó con el Ministerio de Agricultura sobre la crisis generada por las importaciones de papa, ante lo cual respondió que “anualmente Colombia importa alrededor de 45.000 toneladas de papa procesada, cifra que al pasarla a papa en fresco y compararla con la producción nacional, la cual suma más de 2,7 millones de toneladas, solo representa el 3,3 %”. De igual modo, sobre la competencia desleal, Minagricultura expresó que, con el fin de contrarrestar esto, el Gobierno ha impuesto derechos antidumping a la importación de este producto proveniente de Bélgica, Países Bajos y Alemania, consistentes en un sobre arancel ad valorem que oscila entre el 3,6 % y el 8,0 %. Y agregó que actualmente el Ministerio de Comercio los ha prorrogado hasta tanto culmine la investigación que adelanta para definir si se mantienen en el mismo nivel o se aumentan, dependiendo del nivel de dumping que se establezca. En diciembre de 2020 las compras externas de productos agropecuarios, alimentos y bebidas fueron de 603,0 millones de dólares y presentaron un aumento de 14,6 % en comparación con diciembre de 2019, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). “Estamos exportando muy poco. Básicamente, solo mandamos papa a La Florida, Panamá, algunas islas del Caribe, Japón y España; es decir, nuestras ventas de papa al mundo no están siendo representativas porque producimos en promedio 2.650 millones de toneladas de papa y exportamos 1.500 toneladas; mientras que importamos unas 50.000 toneladas”, afirmó Palacio. Por su parte, Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), expresó que se necesita, desde el Estado, la aplicación de mecanismos de defensa comercial. “Colombia tiene una caja de herramientas que la puede utilizar para aplicar medidas con criterios técnicos y un elemento muy importante que es mirar la balanza del sector agropecuario con la Comunidad Andina de Naciones: con Perú, Ecuador y Bolivia nuestra balanza del sector agropecuario ha sido deficitaria desde 2017. Es decir, importamos más de lo que exportamos”, apuntó Bedoya. Asimismo, hizo énfasis en que no es solicitar el cierre de importaciones, sino garantizar que los productos colombianos también puedan llegar a esos países: “Por ejemplo, de allá siempre nos mandan arroz, pero no nos dejan entrar ni un kilo. Lo mismo pasa con otros productos, tenemos una irregularidad en el comercio y ahí es donde el Gobierno debe sentarse con los socios andinos, porque los flujos de comercio deben ser en doble vía, no en una sola”, dijo. Según el Dane, en diciembre de 2020 se registró un déficit en la balanza comercial colombiana (diferencia que existe entre el total de las exportaciones e importaciones de un país) de 880,2 millones de dólares, mientras que en diciembre de 2019 se presentó un déficit de 553,3 millones de dólares. En el periodo enero-diciembre de 2020, se registró un déficit en la balanza comercial colombiana de 10.128,9 millones de dólares, y en el mismo periodo de 2019 se presentó un déficit de 10.781,6 millones de dólares. Una de las estrategias para competir con los flujos de comercio es mejorar la condiciones en el mercado de los pequeños y medianos productores colombianos. Para Bedoya, hay elementos, como los bienes públicos, que aliviarían la falta de competitividad del sector agropecuario, como por ejemplo la construcción y mejoramiento de las vías del país. “Sale más barato traer una tonelada de un producto agrícola de Estados Unidos a Colombia por barco, que meter esa tonelada de Buenaventura a Bogotá. Tenemos un costo país que nos afecta y es que nuestra infraestructura es muy mala. La mayoría de productores tienen que sacar sus cosechas de las veredas y Colombia tiene 40 millones de hectáreas, pero solamente hay 175.000 kilómetros de vías terciarias, de las cuales solamente como el 10 % está en buen estado”, aseguró. Por su parte, según Palacio, para este año se proyecta que el área productiva rebajará; sin embargo, añadió que el clima ha sido benéfico, ya que no se han presentado heladas hasta el momento. Palacio también instó a los agricultores a que vuelvan a producir

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